Leopardo blanco
El asesino camuflado de las tierras heladas
El leopardo está muy disperso en nuestro planeta, y hay
algunas ramas de su familia muy interesantes.
Distribuidos por las montañas de Asia central, los leopardos
blancos se ven tan poco que se les ha llamado fantasmas de las
montañas. Al igual que su primo africano, se camuflan muy
bien, pero en este caso, su pelaje hace juego con las rocas y
la nieve de su hogar alpino. Si está tranquilo y no quiere ser
visto, es muy difícil verlo.
Solitarios y escurridizos, se pasan la vida vagando por los
acantilados y afloramientos rocosos de su elevado hábitat.
Para sobrevivir, el leopardo blanco está adaptado a su mundo
frio y duro. Tienen una piel gruesa como abrigo y unas patas
muy grandes cubiertas de pelo que evita que se hunda en la
nieve. Estos gatos fantasmas recorren cañones y barrancos
siguiendo las migraciones estacionales de sus presas. Pueden
pasar hasta una semana persiguiendo a un animal, y uno de sus
favoritos es la cabra montesa.
Alimentación
- Ovejas
- Cabras
- Caballos
- Conejos
- Argalíes
- Ardillas
- Venados
- Íbices siberianos
- Marjores
Esperanza de vida
Los leopardos blancos tienen una esperanza de vida de 10 a 12 años
Reproducción
El período de gestación es de aproximadamente cien días, teniendo normalmente dos cachorros, aunque puede tener un máximo de cinco crías. Se consideran adultos a los dos años.
Longitud
Los leopardos blancos miden alrededor de 0,75 a 1,5 metros desde la cabeza hasta la base de la cola, y la cola añade otros 0,8 a 1,05 metros.
